El Consumidor Ocasional

 

 

 

 
 

  Tiene la mentalidad del fin de semana, es sagrado para él.

Todo dinero que tiene lo usa para divertirse.

Sus salidas a la calle, fiestas y reuniones se hacen mas frecuentes.

Pide permiso para dormir en casa de amigos o para ir de campamento o viajes, más veces de lo acostumbrado.

 
     
 

Se queda mas tiempo fuera y, al regresar, evita el contacto con los miembros de la familia.

Trata de no explicar sus actividades fuera de casa y, si lo hace, cae en contradicciones.

Tiene amigos nuevos y desconocidos para la familia.

Aprovecha todas las ausencias de los padres para salir de casa o trae amigos para realizar "diversiones censurables".

Se despreocupa de su forma de vestir y al hablar usa jerga nueva e inusual.

Baja su rendimiento e interés en los estudios.

En sus hobbies llega a extremos, puede intensificarlos o dejarlos por completo.

Muestra cambios de conducta, tiene un apetito voraz o deja de comer.

Se vuelve introvertido y distante.

Trata de disimular su aliento con caramelos de menta y usa gotas para los ojos cuando estos están enrojecidos.

El refrán: "dime con quien andas y te diré quien eres", debe ser una alerta para los padres en este nivel.

De manera aislada, estos signos no son indicativos de consumo ocasional, pero si observas cuatro o mas de estos signos, deberías prestar más atención a las actividades de tus hijos.

¿Qué hacer si descubro que mi hijo muestra las características descritas anteriormente?